Corrupción en el entretenimiento digital
Revelan intento de soborno: "Diealis" habría ofrecido 30 mil dólares a Verónika Rojas para silenciar denuncia por agresión y problemas de alcohol
El panorama legal del streamer Diego Aliaga Huamán, conocido como Diealis, se agrava tras la difusión de nuevas pruebas en el programa "Magaly TV La Firme". Según el testimonio de su expareja, Verónika Rojas, el creador de contenido intentó frenar las acciones legales en su contra mediante un soborno de hasta 30,000 dólares. Además, audios filtrados confirmarían que el influencer reconoce tener serios problemas con el alcohol, factor que habría detonado los episodios de agresión física ocurridos recientemente en Barranco.

Composición Radio La Tremenda
MIÉRCOLES, 01 DE ABRIL DE 2026
La controversia en torno a Diealis ha dejado de ser un tema de redes sociales para convertirse en un complejo caso de violencia y presunta obstrucción a la justicia. Verónika Rojas, expareja del streamer, decidió romper el silencio de forma definitiva y exponer las tácticas que el entorno del influencer habría utilizado para evitar que el caso llegara a los tribunales. La joven denunciante reveló que, tras los hechos de violencia del pasado 14 de marzo, recibió propuestas económicas indecentes que buscaban "limpiar" la imagen pública del agresor a cambio de una fuerte suma de dinero.
El precio del silencio: Un soborno de 30 mil dólares
De acuerdo con las declaraciones brindadas al programa de Magaly Medina, los intentos de compra de silencio fueron escalando en monto. Inicialmente, se le habrían ofrecido 10,000 dólares como concepto de "reparación de daños", pero ante la negativa de Rojas de retirar la denuncia, la cifra se triplicó.
"Me ofrecieron 30,000 dólares. Si aceptaba, tenía que grabar un video diciendo que todo fue un malentendido y desistir de la acusación", confesó la joven, quien presentó capturas de chats donde amigos cercanos al streamer actuaban como intermediarios del soborno.
Estas pruebas digitales muestran mensajes explícitos donde se detalla la entrega del dinero de forma personal o vía transferencia bancaria. El objetivo principal de Diealis era evitar un escándalo mediático que pudiera sepultar su carrera como creador de contenido, priorizando su reputación sobre la gravedad de la agresión cometida contra la integridad de su entonces pareja.
Confesión y problemas con el alcohol
Más allá del intento de soborno, el caso ha puesto al descubierto la conducta errática del streamer. En un audio difundido por la prensa, se escucha a Diego Aliaga Huamán admitir ante la familia de la víctima que pierde el control bajo los efectos de las bebidas alcohólicas.
"Lo que hice hoy es algo que nunca haría sobrio porque claramente tengo un problema con el alcohol", se le oye decir en un tono de aparente arrepentimiento que, según la defensa de la víctima, solo buscaba evitar la intervención policial inmediata tras el auxilio brindado por el padre de Verónika.
Este reconocimiento del problema con el alcohol no ha servido como atenuante ante la opinión pública, sino que ha reforzado la peligrosidad del sujeto en situaciones de vulnerabilidad para terceros. La recurrencia de estos actos, sumada a la intención de manipular el sistema de justicia mediante pagos bajo la mesa, ha generado un rechazo unánime en las plataformas digitales y colectivos de defensa de la mujer.
Consecuencias legales y éticas
El equipo legal de Verónika Rojas ha señalado que estas pruebas de intento de soborno serán anexadas al expediente fiscal, ya que podrían constituir nuevos delitos contra la administración de justicia. Mientras tanto, el streamer se mantiene bajo el escrutinio de las autoridades, quienes deberán determinar las medidas restrictivas correspondientes para garantizar la seguridad de la joven.
En conclusión, el caso de Diealis representa una preocupante muestra de cómo el poder económico derivado de la fama digital intenta ser usado para encubrir actos de agresión. La firmeza de Verónika Rojas al rechazar los 30,000 dólares marca un precedente importante en la lucha contra la impunidad. La investigación continúa su curso, mientras el debate sobre la responsabilidad de los influencers y los peligros del consumo de alcohol sin control se mantiene vivo en la agenda nacional.
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