Inseguridad en el corazón de Lima
Indignación en La Victoria: Banda de delincuentes desvalija inmueble y se lleva los ahorros de toda la vida de un adulto mayor
Un nuevo golpe de la criminalidad organizada ha dejado a una familia en la quiebra en el distrito de La Victoria. Aprovechando la ausencia temporal de los propietarios, una banda de delincuentes irrumpió en una vivienda ubicada en el jirón García Naranjo para sustraer 30 mil soles en efectivo y equipos electrónicos valorizados en más de 20 mil soles. El cuantioso botín incluía los ahorros de un adulto mayor, quien guardaba el dinero en su habitación. Las cámaras de seguridad registraron el robo, mostrando la frialdad con la que los sujetos operaron en dos tiempos para vaciar el predio.

Composición Radio La Tremenda
DOMINGO, 05 DE ABRIL DE 2026
La delincuencia no da tregua en Lima Metropolitana. Esta vez, el escenario de un condenable acto delictivo fue el distrito de La Victoria, donde una vivienda multifuncional fue el objetivo de una experimentada banda de delincuentes. Los facinerosos, quienes según las primeras investigaciones habrían realizado un reglaje previo, aprovecharon que la familia salió del inmueble para visitar a un pariente cercano. El resultado fue devastador: la pérdida de 30 mil soles en efectivo y una gran cantidad de mercadería tecnológica y autopartes.
Un robo planificado captado por cámaras
El suceso ocurrió en un inmueble del jirón García Naranjo. Las imágenes de las cámaras de seguridad del predio revelan una logística criminal bien aceitada. En las grabaciones se observa inicialmente a un sujeto merodeando los exteriores de la vivienda, actuando como "campana". Tras forzar la cerradura principal con herramientas especializadas, otros tres cómplices ingresan al domicilio con total seguridad.
Una vez dentro, la banda de delincuentes se dirigió al segundo nivel del edificio, donde operan puestos de venta de autopartes. Con total impunidad, rompieron los candados y seguros de las puertas internas para comenzar a extraer cajas de gran tamaño. Entre lo robado se encuentran faros de alta gama y bombas de agua, equipos electrónicos que superan los 20 mil soles en valor de mercado. Los delincuentes trasladaron la mercadería hacia un vehículo que se estacionó frente a la casa, cargando el botín a plena vista de cualquiera que transitara por la zona.
La crueldad del segundo asalto: El ahorro de un adulto mayor
Lo que hace este robo aún más repudiable es que, media hora después de haberse marchado con el primer cargamento, los delincuentes regresaron al lugar. En esta segunda incursión, los sujetos subieron hasta el tercer piso, el área residencial de la familia. Allí, tras revolver cajones y armarios, localizaron 30 mil soles en efectivo. Este dinero no era capital de trabajo, sino los ahorros acumulados durante años por un adulto mayor de la familia, quien mantenía el efectivo en su habitación por seguridad.La saña con la que los delincuentes rebuscaron entre las pertenencias del adulto mayor demuestra que tenían información precisa sobre la existencia del dinero o que estaban dispuestos a todo para encontrar objetos de valor en la vivienda.
"Es terrible no poder tener tranquilidad ni en tu propia casa. Gracias a Dios mis padres no estaban, pero les han quitado el esfuerzo de toda su vida", manifestó con impotencia la hija de los afectados.
Pedido de justicia y mayor seguridad en La Victoria
Los afectados han entregado todos los registros visuales a la Policía Nacional del Perú (PNP), con la esperanza de que la identificación de los rostros y la placa del vehículo permita capturar a los responsables. Los vecinos de la zona de García Naranjo en La Victoria han expresado su temor, señalando que la falta de patrullaje integrado y la poca iluminación en ciertos tramos facilitan el accionar de este tipo de agrupaciones criminales.
En conclusión, este lamentable episodio refuerza la necesidad de medidas de seguridad más drásticas en los distritos comerciales de la capital. La banda de delincuentes que operó en esta vivienda demostró una organización que pone en jaque a la seguridad ciudadana. Mientras la familia intenta recuperarse del golpe emocional y financiero, queda en manos de las autoridades dar con el paradero de quienes arrebataron la tranquilidad y los ahorros de un adulto mayor, en un distrito que sigue luchando contra una ola de asaltos que parece no tener fin.
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