Crisis energética y militar en el Medio Oriente
Irán clausura nuevamente el estrecho de Ormuz y denuncia incumplimiento de acuerdos por parte de Estados Unidos
En una decisión que ha encendido las alarmas en los mercados globales, el Ejército de Irán anunció este sábado 18 de abril el cierre de la circulación en el estrecho de Ormuz, reimponiendo un "control estricto" sobre esta vía estratégica. Teherán justifica la medida como una respuesta directa al bloqueo naval que mantiene Estados Unidos sobre sus puertos, acusando a la administración de Donald Trump de violar los acuerdos del alto al fuego alcanzados apenas hace diez días. La clausura de este paso, vital para el tránsito de una quinta parte del petróleo y gas natural del mundo, ha provocado una respuesta inmediata de la Casa Blanca, donde el mandatario estadounidense calificó la acción como un intento de "chantaje" internacional.

Composición Radio La Tremenda
VIERNES, 17 DE ABRIL DE 2026
La frágil estabilidad alcanzada el pasado 8 de abril en el Golfo Pérsico parece haberse desmoronado. El Cuartel General Central Jatam al Anbiya de Irán comunicó oficialmente que la operatividad del estrecho de Ormuz ha vuelto a un estado de gestión restrictiva bajo la autoridad de sus Fuerzas Armadas. Según el portavoz militar Ebrahim Zolfagari, la decisión es una represalia necesaria ante la negativa de Washington de levantar el cerco perimetral sobre la infraestructura portuaria iraní, una condición que Teherán consideraba implícita en las negociaciones del alto al fuego.
Bloqueo naval y acusaciones de piratería
El conflicto escaló cuando el gobierno iraní denunció que, a pesar de haber permitido el paso controlado de algunos buques mercantes como gesto de buena fe, las fuerzas de Estados Unidos continúan ejerciendo lo que calificaron como "actos de piratería y bandidaje" bajo el pretexto de sanciones marítimas. Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, fue enfático a través de sus redes sociales al señalar que la apertura del estrecho es directamente proporcional al cese de las hostilidades navales estadounidenses:
"Si continúa el bloqueo a nuestros puertos, el estrecho no permanecerá abierto", sentenció.
Esta medida no solo implica una barrera física al comercio de petróleo, sino que introduce un nuevo esquema de control. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán informó que cualquier embarcación que logre transitar bajo su autorización deberá pagar tarifas por servicios de seguridad y gestión ambiental, una movida que busca reafirmar la soberanía de Teherán sobre el canal. Para la comunidad internacional, este "control estricto" representa una amenaza directa al suministro energético global, dada la dependencia de las potencias industriales del crudo que fluye por esta zona.
La postura de Donald Trump frente al "chantaje"
La reacción desde Washington fue inmediata y fiel al estilo del presidente Donald Trump. Desde la Casa Blanca, el mandatario estadounidense aseguró que su país no cederá ante las presiones de Teherán y que el bloqueo de los puertos iraníes responde a una estrategia de seguridad nacional que no está sujeta a concesiones unilaterales en el estrecho.
"No pueden chantajearnos. Querían cerrar el paso otra vez, como han hecho durante años, pero no permitiremos ser víctimas de sus posturas contradictorias", afirmó el líder republicano.
El Departamento de Estado ha dejado claro que el levantamiento parcial de controles que se discutió semanas atrás no implicaba el fin total de las sanciones marítimas, lo que ha generado una desconexión crítica en la interpretación de los pactos de paz. Mientras Estados Unidos mantiene su flota en posición de vigilancia, Irán ha advertido que cualquier intento de forzar el paso será considerado una violación flagrante del alto al fuego, colocando a la región al borde de un enfrentamiento directo.
En conclusión, la reinstauración del control militar en el estrecho de Ormuz marca el fin de la breve tregua en el Medio Oriente. La lucha por el control del flujo de petróleo vuelve a ser el epicentro de una disputa geopolítica donde los compromisos diplomáticos parecen haber fracasado frente a la desconfianza mutua. Con las Fuerzas Armadas de ambos países en estado de alerta máxima, el mundo observa con preocupación una crisis que podría disparar los precios de la energía y redefinir las reglas del comercio marítimo internacional en este 2026.
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