Crisis geopolítica y energética global
Donald Trump afirma que Irán solicita la reapertura del estrecho de Ormuz ante un inminente "estado de colapso"
En un anuncio que ha sacudido los mercados internacionales este martes 28 de abril, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reveló que la República Islámica de Irán ha solicitado formalmente reabrir el estrecho de Ormuz a la brevedad. Según el mandatario norteamericano, el país persa se encuentra en una situación crítica de vulnerabilidad interna, lo que habría forzado a Teherán a buscar una salida al bloqueo que mantiene paralizado el tránsito del 25% del petróleo mundial. Mientras Trump vincula esta petición a una crisis de liderazgo en territorio iraní, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha reafirmado su respaldo estratégico a los intereses persas tras una reunión de alto nivel en San Petersburgo, complicando aún más los esfuerzos por alcanzar la paz en Oriente Medio.

Composición Radio La Tremenda
LUNES, 27 DE ABRIL DE 2026
La tensión en el Golfo Pérsico ha alcanzado un punto de quiebre. A través de su plataforma Truth Social, Donald Trump detalló que el gobierno iraní ha recurrido a Washington en un intento desesperado por normalizar el flujo comercial en el estrecho de Ormuz. Esta zona, vital para la economía global, permanece bajo un estricto bloqueo prorrogado por la Casa Blanca desde el pasado 21 de abril. La medida, que inicialmente fue una concesión de Trump ante las preocupaciones de seguridad de Pakistán, ha asfixiado la economía de Irán, llevándola, en palabras del mandatario estadounidense, a un "estado de colapso".
El factor liderazgo y el atentado fallido
Trump no solo se limitó a informar sobre la petición comercial, sino que sugirió cambios profundos en la estructura de poder de Teherán.
"Quieren que abramos el estrecho lo antes posible, mientras intentan resolver su situación de liderazgo", expresó el jefe de Estado.
Estas declaraciones se producen apenas tres días después de que el propio Trump sobreviviera a un intento de atentado durante la cena de corresponsales, lo que ha elevado el nivel de alerta en la administración estadounidense pero no ha frenado su agenda diplomática, que actualmente incluye la recepción histórica de los reyes del Reino Unido, Carlos III y Camila.
El contexto bélico agrava la situación. Desde el 28 de febrero de 2026, la región está sumida en una guerra abierta que involucra a la coalición israelí-estadounidense contra fuerzas iraníes y sus aliados. El cierre de Ormuz ha sido la herramienta de presión más potente de Washington para intentar forzar una rendición o una renegociación de los términos del conflicto, impactando directamente en los precios internacionales de los hidrocarburos y en la estabilidad interna de los países involucrados.
Rusia entra en escena como aliado estratégico
Mientras Estados Unidos mantiene la presión, Vladímir Putin ha movido sus fichas para evitar el aislamiento total de su aliado. Este lunes 27 de abril, el líder del Kremlin recibió al canciller iraní, Abbas Araghchi, en San Petersburgo. Durante el encuentro, Putin fue enfático al declarar que Rusia hará todo lo necesario para defender los intereses de Irán y de los pueblos de Oriente Medio en busca de una paz que responda a sus propias visiones de soberanía.
Araghchi, por su parte, agradeció la "posición firme" de Rusia en medio del conflicto armado, calificando la relación entre Moscú y Teherán como una "asociación estratégica al más alto nivel". Esta alianza busca contrarrestar el cerco económico impuesto por la administración Trump, planteando un desafío directo a la hegemonía estadounidense en la región y ralentizando cualquier posibilidad de un acuerdo unilateral que no incluya las demandas rusas.
En conclusión, la solicitud de reapertura del estrecho de Ormuz marca un hito en la guerra iniciada en febrero de 2026. La admisión de una crisis interna por parte de Irán, según la versión de Donald Trump, podría indicar un posible cambio de rumbo en las hostilidades. Sin embargo, con el respaldo activo de Vladímir Putin, el escenario de paz en Oriente Medio sigue siendo incierto y altamente volátil. En este cierre de abril, el mundo observa con atención si la diplomacia del petróleo logrará detener los tambores de guerra o si el colapso mencionado por Trump derivará en una escalada de consecuencias impredecibles para la seguridad energética global.
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